• Abby

Cuando el ego nos desconecta de Dios.

Unos de los conceptos en que más he trabajado en los últimos meses, es el entender que tanto yo como mi entorno, no vivimos separados de los demás, ni de la fuente creadora de todo lo que existe a nuestro alrededor, es decir de Dios.


Es un concepto que pareciera sencillo de interpretar, pero que en el fondo pone en duda muchos de los principios con los cuales he regido mi vida desde siempre y creo que por eso cada vez que siento que ya lo he interiorizado, viene de nuevo la lección para ver si de verdad he comprendido el concepto. Y sorpresa!! Adivinen que……nada aún jajaja.


Me ha costado mucho no verme separada de las personas que me rodean, de las situaciones que pasan en el mundo, de los problemas que me toca enfrentar, pero sobre todo me cuesta no verme separada de Dios. Pienso que es por la forma de ver a Dios que tuve siempre, como un personaje lejano al que solo ciertos individuos con mucha iluminación podían tener acceso.



Pero lo cierto es que no hay nada más lejano a la realidad que eso. Dios o la fuerza creadora del universo, no es otra cosa más que esa fuerza que une todo lo que ocurre en el cosmos; y a la cual todos tenemos acceso de manera instantánea. Así de impresionante, la fuerza que crea montañas y planetas puede estar a mi disposición…para hacer cosas inimaginables y maravillosas. Solo necesito creer que es así SIEMPRE.


Y ahí es donde ha estado mi lección!! Wayne Dyer en su libro “El poder de la intención” propone que eso que nos aleja de la fuerza creadora o intención, se debe a un molesto inquilino que todos llevamos dentro: EL EGO. Y es que al darle poder al ego, al permitirle que guíe tu vida, desactivas casi de manera automática la fuerza de Dios o de la intención.


Así que aquí les presento las 6 creencias que tiene el ego y que nos separan del poder de Dios:


1. Soy lo que tengo. Es decir, a mí me define todo lo que tengo; llámese pareja, hijos, carros, zapatos, casas, o cuanta cosa tengamos.


2. Soy lo que hago. Que si soy doctor, que si soy mamá, que si soy taxista…yo estoy definido por lo que hago.


3. Soy lo que los demás piensan de mí. Por mucho la más dolorosa, todos tienen etiquetas para definirnos, y en ellas nos encerramos.


4. Estoy separado de los demás. No me importa nada de lo que le suceda a los demás, yo soy única y en mi mundo solo yo importo.


5. Estoy separado de todo lo que me falta en la vida. Yo estoy aquí con mis necesidades y lo que ocupo está, tan pero tan lejos que requiero de mucho esfuerzo para alcanzarlo.


6. Estoy separado de Dios. Esta nos suele costar mucho entenderla, ya que tendemos a pensar que nuestro valor está dado por lo que Dios piense de nosotros; claro está, pensamos que la evaluación que hace Dios está basada en las reglas morales del mundo.


En el tanto no sepamos trascender estas 6 creencias, nos mantendremos separados del inmerso poder creador de Dios; sin embargo, cualquier esfuerzo por tratar de superar alguna de ellas nos acerca más y más al máximo potencial que todos tenemos dentro, es decir nos devuelve de nuevo lo que siempre no perteneció. La fuerza de Dios vive en todos nosotros, solo debemos escucharla de nuevo.


Así que la próxima vez que te veas tentad@ a caer en la trampa del ego, recuerda que eso te está haciendo perder poder ante todas las otras situaciones maravillosas que si deseas atraer.


Un abrazo,

Abby

 Abby Rodríguez - Alma Intuitiva - Derechos Reservados

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